La causa más frecuente directamente asociada a los daños producidos por un incendio son los sistemas de Protección Contra Incendio, porque están fuera de servicio o porque se encuentran en condiciones parciales de funcionamiento. 

Las instalaciones de Protección Contra Incendios son especiales porque a diferencia de la mayoría de las instalaciones que se diseñan éstos sistemas están diseñados e instalados con la expectativa o esperanza de que no sea necesario utilizarlos, pues esto implica la existencia de un incendio.

Debido a esta circunstancia, el mantenimiento de las instalaciones de Protección Contra Incendios tiene una gran importancia, pues su objetivo es mantener las instalaciones siempre operativas y a punto para que sean utilizadas en cualquier momento. Debemos ser conscientes que es realmente importante que los sistemas de Protección Contra Incendios estén correctamente mantenidos, es decir, el proceso no acaba con la instalación de los mismos.

Por lo tanto, todos los lugares de trabajo deben cumplir con las medidas de seguridad básicas contra incendios para proteger al personal, clientes, visitas, bienes e infraestructura del edificio.

En la actualidad hay varias normas que exigen requerimientos mínimos para la protección contra incendios, pudiendo destacar dos áreas:

Pasiva. Que nos permite detectar el inicio del fuego y evitar su propagación como son los detectores de humo y gases.

Activa. Los dispositivos o equipo contra incendios como extintores, gabinetes o bocas de incendio y rociadores.

La mayoría de los sistemas de alarma contra incendios tienen una vida útil y productiva en un rango de 10 a 15 años; sin embargo, estos sistemas pueden durar mucho más tiempo y continuar proporcionando un servicio confiable cuando se proporciona un mantenimiento y cuidado apropiado. Cualquier programa integral de prueba e inspección debe basarse en un estándar universalmente aceptado para medir la funcionalidad adecuada de un sistema de alarma contra incendios. Obviamente, las instrucciones para la instalación, el uso y el mantenimiento preventivo de un sistema, según lo expuesto por el fabricante, debe ser seguido rigurosamente.

Se debe tener en cuenta y hacer una inspección periódica buscando visualmente problemas que deberían ser bastante obvios, como dispositivos faltantes o dañados, ubicaciones inadecuadas de los dispositivos y el uso de componentes no calificados y cualquier deficiencia encontrada debe ser documentada. Todos los diagramas originales del sistema deben revisarse para determinar dónde se encuentra todo el equipo.